La cadena de custodia y su interés en el ámbito criminal del derecho
Palabras clave:
Cadena de custodia, evidencias, violencia sexual, personal sanitario, derechos de las víctimas, Chain of custody, evidence, sexual violence, healthcare professionals, victims rightsResumen
La cadena de custodia es fundamental en la investigación de delitos sexuales, asegurando la autenticidad e integridad de las pruebas desde su recogida hasta su presentación en juicio. En España, este procedimiento está regulado por la Ley de Enjuiciamiento Criminal y reforzado por jurisprudencia del Tribunal Supremo, que define la cadena de custodia como el conjunto de medidas destinadas a preservar la autenticidad de evidencias físicas y digitales. Su correcta aplicación es crucial para garantizar la justicia y proteger los derechos de las víctimas. El personal sanitario desempeña un rol clave al recoger y preservar pruebas biológicas, siguiendo protocolos como el Protocolo Común de Actuación Sanitaria ante la Violencia de Género. Además, su actuación debe ser ética y respetuosa, priorizando la confidencialidad y evitando la revictimización. La coordinación entre los ámbitos judicial y sanitario, junto con una formación especializada, asegura el manejo adecuado de las evidencias y la eficacia de los procedimientos. Errores en la cadena de custodia pueden resultar en la inadmisibilidad de pruebas, comprometiendo procesos judiciales. Por ello, es indispensable un almacenamiento seguro, un registro detallado de accesos y una documentación rigurosa. La normativa española también subraya la protección de la privacidad y los derechos de las víctimas, reforzando su dignidad y evitando daños emocionales adicionales. La cadena de custodia no solo respalda la validez de las pruebas, sino que es un pilar esencial para garantizar procesos justos y efectivos en casos de violencia sexual.